viernes, 9 de noviembre de 2018



TAREAS ESCOLARES EN CASA

Hace poco leí un artículo en el diario el espectador, sobre si era pertinente dejar tareas para que nuestros estudiantes  las realicen en casa; en él, varios expertos daban sus puntos de vista de por qué no se debería dejar tareas a los estudiantes, en este artículo vi una frase que me impacto  “Las tareas, son una equivocación pedagógica y un abuso”.

Los niños y jóvenes pasan la mitad del día en el colegio en sus aulas de clase he incluso muchos de ellos tiene horarios más largos o en las tarde tiene  profesores particulares, donde  siguen estudiando, dejándolos sin espacios de esparcimiento que les permitan relajasen, compartir en familia, en comunidad, ejercitarse  y liberar toda esa energía que por su edad los acompaña, sin  embargo, también es de saber que las tareas  bien manejadas y orientadas podrían convirtiesen   en un buen apoyo para el estudiante, que le permita reforzar saberes, crear disciplina y  compromiso  por su educación.

Debido a que este tema llamo mi atención, quiero dar mi punto de vista basado en la combinación de mi rol de estudiante, docente y madre de familia.

La nueva generación de estudiantes nacen con un chip muy distinto al nuestra,  su ritmo de vida,  desde que está en el vientre es muy competitivo, los padres en vez de disfrutar ese momento maternal están es planificando el genio que será su bebe,  más listo que su primo, que el vecino, que el amigo; tanto que no han terminado de nacer,  cuando ya lo tienen matriculado en su primer  jardín infantil. Donde no han empezado a  aprender su lengua materna cuando ya quieren que aprendan otro idioma, donde no han aprendido a vestirse, ir al baño y comer solos, que ya queremos que sepan sumar, restar, multiplicar y dividir. 
Muchos expertos y pedagogos en el transcurso del tiempo han querido cambiar la pedagogía tradicional  por una pedagogía más activa, sin embargo, en el aula de clase  no se evidencia ese cambio, volvemos a recaer a lo tradicional, en tener estudiantes receptivos y no participativos, a llenar el tablero y a dejar un montón de tareas que ni entienden su finalidad y que no les da tiempo libre de pensar en nada diferente  que no sea el colegio. Todavía los padres de familia  piensan que si no se escribe mucho en el cuaderno, no están aprendiendo sus hijos y que si no se dejan tareas los estudiantes y profesores son unos flojos.

Todo esto a que ha conducido a nuestros niños, a que tengan una  actitud negativa hacia el colegio y el aprendizaje, a la extinción de la curiosidad infantil; frustrando  a los niños, provocando  tensión, estrés y llevándolos  al abandono escolar a la rebeldía hacia el adulto ya que ellos sienten que los están privando de su derecho de ser niños, de tener su espacio de juego y actividades propias de su edad.

Ahora, la pregunta es ¿para que queremos dejar tantas tareas? si al final es el padre de familia el que termina haciéndolas o simplemente llegan los cuadernos sin ninguna solución. Estamos exigiendo tiempo de calidad de los padres para sus hijo, pero el exceso de tareas no colaboran con esto, en la actualidad tanto papá y mamá debe salir a trabajar para poder tener una calidad de vida medianamente cómoda, llegan cansados de una larga jornada laboral ¿ustedes creen que papá y mamá llegan con el ánimo de hacer tareas escolares?  Creo que no,  llegan tan cansados que por querer que sus hijo terminen pronto sus labores académicas, los gritan, los castigan, causando heridas y traumatismos en la relación de hijo hacia los  padres y de estudian hacia el colegio ya que ellos siente que es por culpa de su maestra  fue que les causo esas molestias con su familia.

Esto no quiere decir, que no debemos dejar tareas; simplemente que estas deben de servir de refuerzo a los temas que se vieron en las clases, ejemplo, si en matemáticas vieron sumas y restas pues dejo dos o tres ejercicios de estos, que él los pueda hacer solo y  no se necesita dejar 10 ejercicios de cada uno para saber si el niño entendió o no, además que el niño se aburre y desespera haciendo una misma actividad por mucho tiempo. O dejarles actividades creativas donde ellos puedan manipular objetos, materiales, pintar, usar la tecnología, donde sientan que  las actividades escolares no son aburridas al contrario les cause interés para que así puedan tener un aprendizaje significativo y vean lo útil que es aprender lo que están  aprendiendo. Fuera de esto les quedara tiempo para compartir en familia, con los amigos, hacer otras actividades diferentes, practicar un deporte, un arte, ayudar con los deberes de la casa, que son también actividades que  le permiten a los niños a disciplinarse, ser más responsables y liberar todas esas tensiones y energía que los hacen  en algunas ocasiones agresivos, represivos y deprimidos.

SANDRA GARCÍA  -  TUTORIA 5


No hay comentarios.:

Publicar un comentario